Charito Rojas: Agora - Mail para el Niño Jesús

Claro, como él no cree en ti, ni tiene familia ni amigos con quien comerse una hallaca en paz, nos tiene al borde de la locura a punta de cadenas en las que en vez de desearnos una Feliz Navidad, repite obsesivamente que quiere quedarse hasta el final de sus días como el gallo del patio. Echanos una manito, porfa.


































