El sueño de Evo

Evo pudo hacer realidad su sueño, al compartir la cancha con esa zaga infranqueable y con buen pie de aquella inigualable selección peruana que participó en el mundial México 70. Con esos jugadores que tuvieron problemas para frenar al “tanque” boliviano llamado Morales, que les complicó toda la tarde del jueves y hasta anotó un gol de penal.
Evo jugó contra Chumpitaz, su ídolo de la infancia. No pudo evitarlo y antes de comenzar el partido, dijo al ex defensa: “Yo lo admiré siempre… Sobre todo por su pegada”. Y era verdad. El ex capitán de la selección peruana era un especialista en tiros libres. Disparaba con una fuerza pocas veces vista, con precisión.
























